Dérive
Una barca, un océano sin fin, y lo que nada debajo.
Un juego contemplativo, para jugar en el navegador. Se rema, se observa, se llena el cuaderno de una naturalista que zarpó en 1911. Sin puntuación, sin cronómetro: el mar se toma el tiempo que haga falta.
Dérive nació del deseo de un juego que hable de la naturaleza y del océano, y que los haga descubrir con calma. Hoy todo va deprisa; aquí uno se toma el tiempo de observar, y el descubrimiento llega a su ritmo.
Hecho por
Técnica
El mar lo pinta WebGL2, píxel a píxel; las criaturas nadan en una simulación escrita en Rust y compilada en WebAssembly; los sonidos se sintetizan en directo. En compañía, sin servidor: las barcas se hablan de igual a igual (WebRTC).
Accesibilidad
En Ajustes → Accesibilidad: animales más visibles y sus sombras más marcadas, un texto más grande, un contraste reforzado, la letra de Élise en una cursiva legible, menos destellos y parpadeos, una cámara más tranquila, subtítulos para los sonidos que importan, y un juego sin gestos mantenidos. Todo se juega con el teclado, y los lectores de pantalla oyen los mares recorridos y las especies anotadas. ¿Algo molesta, una idea? Escríbame.
Tipografías
Sonidos y música
Las especies
Las 51 especies del cuaderno existen de verdad, salvo una, que solo se cruza en la tempestad. Sus fichas están redactadas a partir de Wikipedia.
Software libre
React, three.js y Basis Universal, meshoptimizer, Trystero, hash-wasm, noble-secp256k1, idb, los iconos Phosphor (MIT, Apache 2.0, ISC).